OBSERVATORIO JUDICIAL DOMINICANO

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Igualdad de género y justicia: perspectiva de la materialización efectiva del principio de transversalidad de género en el Poder Judicial dominicano

Entrevista realizada por Harold Modesto a la magistrada Martha Díaz Villafaña, jueza de primera sustituta de presidente de la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del departamento judicial de San Francisco de Macorís.

 

9 de julio de 2013

 

Martha Díaz Villafaña. Es licenciada en Derecho por la Universidad Católica Nordestana; posee un master oficial en Igualdad de Género en las Ciencias Sociales (Universidad Complutense de Madrid) y master en Argumentación Jurídica (Universidad de Alicante). Cuenta con una maestría en Enseñanza Superior (Universidad Autónoma de Santo Domingo) y un posgrado en Procedimiento Civil (Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra).

Desde el año 2000 coordina la maestría en Procedimiento Civil impartida por la Universidad Católica Nordestana en San Francisco de Macorís. Se desempeña como docente de la Escuela Nacional de la Judicatura (ENJ) en la asignatura Derecho Civil Sustantivo del Programa de Formación de Aspirantes a Juez de Paz. En el área de formación continua ha impartido cursos sobre transversalidad de género, argumentación jurídica, control de logicidad y didáctica para docentes de la ENJ, entre otros.

Actualmente coordina la especialidad en “Redacción expositiva y argumentativa de las decisiones judiciales” de la ENJ. Es corredactora del Reglamento de Igualdad de Género del Poder Judicial dominicano.

HM: ¿Cómo se define la política de igualdad de género del Poder Judicial (PJ)?

MD:La política de igualdad de género del Poder Judicial dominicano puede definirse como una estrategia para lograr la incorporación de la perspectiva de género en el quehacer judicial, una estrategia para garantizar que las decisiones judiciales no estén permeadas por la discriminación, para lograr que en todos los estamentos judiciales se aplique la incorporación de esta perspectiva a través de  sus principios inspiradores, que son la igualdad y la no discriminación, y de su principio rector, que es la transversalidad de género.

HM: ¿Cuáles son los antecedentes de esta política en el PJ?

MD:Los antecedentes de la política de igualdad de género podemos enmarcarlos en lo que es la Resolución No. 3041-2007, del primero de noviembre de 2007, mediante la cual el pleno de la Suprema Corte de Justicia adoptó el principio de transversalidad de género, tal como lo establece en una de sus metas al precisar que la equidad de género significa una distribución justa de los beneficios, del poder, de los recursos y de las responsabilidades entre mujeres y hombres; por lo tanto, las estrategias de equidad y género se utilizan para generar la igualdad.

HM: ¿Cómo describe el contexto de necesidad en el que se ubica la creación de un reglamento para la aplicación de una política de igualdad de género en el PJ?

MD:Para hablar de un contexto de necesidad sencillamente partimos de que el Poder Judicial es parte de la sociedad dominicana, que está integrado por jueces y juezas que hemos vivido un proceso de socialización en lo que implica nacer, desarrollarse y vivir en una sociedad patriarcal como es la nuestra.

En ese sentido, somos sociedades en las que tenemos muy marcado lo que es el sexo como característica biológica, pero sobre todo lo que implica el género como producto cultural, en los aspectos culturales que implican esas características biológicas y dado el hecho de que no se reproduce de manera natural lo que debe ser la igualdad de género, sino que se siguen perpetuando las desigualdades. Es por esto que el Poder Judicial decide adoptar la política de igualdad de género y aprobar un reglamento para la aplicación de dicha política; es decir, para pasar de la teoría a la práctica, de la mera declaración de la voluntad a un instrumento que le permite accionar y llevar a la práctica la incorporación de la perspectiva de género en todo el quehacer judicial.

HM:¿Cuáles son los órganos creados en virtud de este reglamento para conducir la política de igualdad de género en el PJ?

MD:Los órganos creados son, en primer término, la Comisión de Igualdad de Género del Poder Judicial. Esta comisión está conformada por dos magistradas de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), un representante de jueces de corte de apelación, un representante de jueces de primera instancia y la persona que ocupe la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia del PJ, quien fungirá como secretaria permanente de esta comisión.

Además, un aspecto importante es que también se han creado las subcomisiones de género departamentales, que están formadas por jueces del PJ en cada uno de los departamentos judiciales que conforman el país; es decir, todas y cada una de las respectivas instancias están representadas en el marco de la política de la igualdad de género del PJ.

HM: Considerando que esta política es coherente con los compromisos asumidos por el Estado en distintos acuerdos internacionales, de cara a su implementación, ¿cuáles son los principales problemas de igualdad de género que enfrenta el PJ?

MD:Bueno, diría que los problemas de igualdad de género que enfrenta el PJ son los mismos que enfrentan, no solo los poderes del Estado, sino la sociedad dominicana. ¿Cuáles son estos problemas? La no visibilidad de las mujeres, la segregación vertical y horizontal, la brecha de género, el aspecto de que no obstante las mujeres en el ámbito cuantitativo puede ser que seamos más, si hacemos una mirada en el ámbito cualitativo nos preguntamos ¿dónde están las mujeres?, ¿hemos ganado derecho las mujeres? Si nos hacemos esas interrogantes, entonces podríamos responder que sencillamente todavía no hemos logrado esa equidad de género.

En ese orden, los problemas para el PJ residen en el hecho de que quienes lo integran somos jueces y juezas que somos parte de una sociedad patriarcal, y que si no estamos sensibilizados en lo que implica la perspectiva de igualdad de género, podríamos dictar decisiones en las que no visibilicemos las desigualdades y necesidades tanto de mujeres como de hombres; incorporar la perspectiva de género implica visibilizar las mujeres, implica darnos cuenta que cada uno de nosotros, por el hecho de existir, tiene las mismas oportunidades. Estamos hablando en ese sentido de igualdad de trato, igualdad de todos y todas por el hecho de ser personas.

HM: Además de los resultados a lo interno del PJ, ¿se espera que esta política repercuta positivamente en el tratamiento y la eficiencia de la respuesta judicial en casos de violencia de género?

MD:Entendemos que sí. Si bien es cierto que en nuestro país es alarmante el número de mujeres que casi a diario son víctimas de violencia de género, que sufren, no solo la violencia física, que es la que se ve, sino que sufren violencia psicológica y económica; mediante la incorporación de la política de género y la capacitación de los actores del sistema de justicia en el área de equidad de género, se espera una respuesta judicial que dé resultados pertinentes frente al problema.

Además, un aspecto relevante es que debido a la aprobación de la política de igualdad de género contamos con un Observatorio de Justicia y Genero del PJ, el cual está incorporado como una de las técnicas analíticas que prevé el reglamento; con estas técnicas se busca identificar qué aspectos han sido tomados en cuenta en las decisiones judiciales al momento de tratar casos de violencia de género, qué ha tomado en cuenta el juez o jueza y sobretodo ha permitido visibilizar la situación de la mujer conforme a un criterio estadístico, puesto que sin datos no hay visibilidad.

HM:Cuándo se habla de transversalidad de género como principio rector, ¿cuál es el alcance de este concepto en el reglamento para la aplicación de una política de igualdad de género en el PJ?

MD:La transversalidad de género es el principio rector del reglamento para la aplicación de la política de igualdad de género. Consiste básicamente en integrar la perspectiva de género en el conjunto de todas y cada una de las actuaciones que realiza el PJ, teniendo en cuenta las necesidades e intereses, tanto de los hombres como de las mujeres. El objetivo es que desde la fase de planificación se pueda visualizar qué efecto tendrá cada actuación antes de ser implementada, por eso la transversalidad de género implica la evaluación de impacto de género, o sea, si el PJ se traza una política específica, es importante determinar desde el mismo momento de su planificación, cuál será el impacto de la misma, tanto para los hombres como para las mujeres.

HM:Con la incorporación de mecanismos y técnicas para la inclusión de la transversalidad de género en las decisiones judiciales, ¿está el PJ abriendo una vía de control social del comportamiento jurisdiccional más allá de los medios de impugnación?

MD:Respecto a esa pregunta, estamos conscientes de que el reglamento de aplicación de la política para la igualdad de género en el PJ establece mecanismos y técnicas que son, tanto analíticas como educativas, como el Observatorio de Justicia y Genero del PJ, y una técnica educativa de suma importancia que es la sensibilización y capacitación. ¿Por qué? Porque tal como lo establece el artículo 14 del reglamento, es de suma importancia la toma de conciencia, la sensibilización y la capacitación en la igualdad de género.

¿Qué es sensibilizar en igualdad de género? Es sentir la perspectiva de género; sentir esa perspectiva es lo que nos permitirá darnos cuenta de que muchas situaciones que a la luz cotidiana podrían parecer normales, muchas veces puede que no lo sean, sentir esa perspectiva de género es lo que nos va permitir darnos cuenta cuándo hay desigualdad, cuándo hay discriminación.

Entendemos que el desarrollo de estas técnicas no constituye una vía más allá de los medios de impugnación o de recursos, debido a que la perspectiva de género no puede verse como un objetivo más en el accionar, no solo de un poder del Estado, sino de la sociedad. No puede verse como un objetivo más, o aislado, o como un capítulo que se le debe añadir a determinado diseño en el cual no se le dará seguimiento de si ese capítulo es o no es ejecutado.

En ese orden, la perspectiva de género, la incorporación de esas técnicas es importante porque a través de las técnicas analíticas es posible visibilizar cuál es la situación de las mujeres, cuál es la brecha de género, visibilizar lo que es conocido como el techo de cristal, esos mecanismos que impiden que la mujer, formando parte de una institución específica, pueda ascender; o sea, es lo que produce la segregación vertical.

HM: ¿Cuáles son estos mecanismos y cómo funcionan?

MD:Son técnicas tanto analíticas como educativas; parte de esas técnicas conforman el reglamento al que se ha hecho referencia. Se trata de incluir en los temarios para el acceso al poder judicial y los programas de capacitación los temas relativos a la equidad de género. ¿Por qué? porque si por ejemplo, el aspirante a juez o jueza, desde el mismo momento que decide ser parte de la judicatura nacional y opta por someterse al concurso de oposición, tiene contacto con esos temas, al momento en que ingresa a la Escuela Nacional de la Judicatura (ENJ) tendrá un conocimiento previo; además, los programas de la ENJ fueron adecuados conforme a la perspectiva de género; pero también, como parte de la capacitación se le imparte formación en el tema para que al ejercer su función jurisdiccional, no les sea ajeno algo que debe ser natural para todo ser humano, como es la igualdad de trato y de oportunidades.

La parte analítica a través de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia del PJ y del Observatorio Justicia y Género (OJG), permite tener un seguimiento de las decisiones judiciales y respecto a si estas decisiones utilizan como fuente los tratados internacionales como la CEDAW y Belém do Pará, que reconocen los derechos de la mujer y de los cuales somos signatarios, pero además permite ver qué trato ha tenido la mujer de su proceso, permite determinar si esa mujer podría ser víctima de una victimización secundaria, o sea, si esa mujer podría sentir que el mismo sistema la re-victimiza nuevamente. Precisamente eso es lo que se busca mediante la capacitación.

Invitamos a que toda persona acceda al Observatorio de Justicia y Género del PJ, que tiene una parte relativa a la legislación y las decisiones, además tiene un mecanismo de consulta. A través de ese mecanismo, cualquier persona interesada puede acceder y hacer una consulta sobre el caso.

HM:Lasestadísticas de la División de Registro y Personal de la SCJ arrojan que para octubre de 2012 el PJ estuvo compuesto por 640 jueces: 332 mujeres y 308 hombres. ¿Esto se puede interpretar como una consecuencia de la política de igualdad de género?

MD:En este momento no nos atreveríamos a asegurar que es consecuencia de la política de igualdad de género, porque el Reglamento para la Aplicación de una Política de Igualdad de Género es de fecha 21 de octubre del año 2010, en los años 2011 y 2012 se previeron las fases de formación y sensibilización, no solo de jueces, sino también la parte administrativa del PJ, porque el reglamento no solo está destinado a las personas que impartimos justicia, está destinado también a todas las personas que formen parte del PJ.

En ese sentido, va dirigido a todo el personal administrativo, todos y cada uno de los colaboradores y colaboradoras han sido sensibilizados en el tema de equidad de género. Reitero que en el año 2012 básicamente ese ha sido el objetivo, comenzar a que los colaboradores sientan que ese es su reglamento, sientan que ese no es un reglamento aislado, sientan que es un reglamento aplicable a ellos mismos.

En este tiempo nos hemos dedicado a la sensibilización, formación y cátedras virtuales para dar un mayor conocimiento del tema, pero entendemos que todavía no podemos interpretar que es una consecuencia del reglamento de política de igualdad de género. Lo que sucede es que en los últimos años la mujer se ha interesado más por acceder al sistema de administración de justicia; esto se puede comprobar porque es un número mayor de mujeres que se someten al concurso de evaluación, que diseña y ejecuta la Dirección de Carrera Judicial y también es un número mayor de mujeres que ingresan a la ENJ a cursar el programa de formación para aspirantes a jueces de paz.

HM: También se observa que mientras en los juzgados de primera instancia, de 292 jueces, 170 son de sexo femenino y 122 masculino; en las cortes y equivalentes, de 193 jueces, 74 son de sexo femenino y 119 masculino. ¿Se puede arribar a una interpretación situacional de estos casos desde la perspectiva de las oportunidades, la formación y la carrera judicial?

MD:En otra de tus preguntas decíamos que sin datos no hay visibilidad y precisamente esto ha quedado demostrado en esta parte de la intervención, porque muy cierto es que si observamos que los jueces de primera instancia son 292 en el país, vemos que 170 son el sexo femenino y 122 del sexo masculino; pero diríamos “las mujeres somos más”, pero ¿somos más dónde? En los tribunales que tienen un menor rango. Ahora bien, si vamos a los números en cuanto a las cortes de apelación, veremos que de 193 jueces, 74 son de sexo femenino y 119 son del sexo masculino, esto implica que dentro del aspecto cuantitativo, las mujeres somos más dentro del PJ, pero en el aspecto cualitativo no sucede así. Es importante preguntarnos ¿por qué sucede así? Esa es una pregunta interesante porque es una de las situaciones que entendemos que debe corregirse con la aplicación del Reglamento para la Aplicación de la Política de Igualdad de Género del PJ, porque en el momento en que se presenta una vacante o un ascenso determinado, será imperativo tomar en cuenta cuál de los dos sexos está infra representado.

HM: Tomando en cuenta que el Reglamento para la Aplicación de una Política de Igualdad de Género en el PJ establece una composición equilibrada que no sea más de un 60% ni menos de un 40% de cada sexo, ¿existen mecanismos para mantener este equilibrio sin que los mismos devengan en ser discriminatorios?

MD:Esa pregunta necesariamente debemos unirla a lo que implica la paridad. Muchas veces se entiende que cuando se habla de paridad se habla de un 50 y 50, esta situación ya ha sido corregida en la mayoría de las legislaciones, sobre todo en el ámbito europeo que existe un desarrollo muy sostenible. Tomando en consideración el caso de España, en que la Ley 3/2007 establece que en ninguna empresa o departamento debe existir una sobre-representación de ninguno de los sexos, o sea, que ninguno de los dos debe estar representado en más del 60 ni menos de 40 por ciento.

En ese sentido, el reglamento establece la composición equilibrada, qué mecanismos deben implementarse para que se propugne y se establezca y se mantenga esa proposición equilibrada. Los mecanismos están estrictamente ligados al ámbito de recursos humanos. Como decíamos, este reglamento no solo se aplica a jueces y juezas, se aplica a la parte administrativa; en la dirección,  el personal se está capacitando respecto a la aplicación de este reglamento. Esto conllevará a que los instrumentos de captación de personal tengan que modificarse y a que en el momento de seleccionar los candidatos y candidatas a puestos administrativos, en este caso, los candidatos a toda la empleomanía del Poder Judicial, deba mantenerse esa composición equilibrada a fin de que se respete la igualdad de trato y oportunidades.

HM: ¿Qué impacto ha tenido desde el 2010 la implementación esta política en el PJ y cuáles indicadores nos permitirían medir el grado de los avances obtenidos con la misma?

MD:Yo diría que el primer impacto es su existencia, porque aunque desde el año 1982 somos signatarios de la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación de la Mujer, convención mediante la que se establece que los Estados signatarios deben aprobar legislaciones tendentes a evitar la discriminación y propugnar la igualdad de trato y oportunidades, y desde el año 1995 somos signatarios de la Convención de Belém do Pará, la cual establece que los Estados firmantes se obligan en la creación de legislaciones que traten de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer. Nuestra Constitución consagra el principio de igualdad y de no discriminación, al establecer que todos somos iguales antes la ley. Esto es una igualdad formal.

Además, en virtud de la igualdad material se le otorga autorización a los poderes públicos, autoridad para crear los mecanismos que entiendan necesarios para remover los obstáculos a fin de que hombres y mujeres participen en iguales condiciones sociales, culturales y económicas. En ese sentido, ese ha sido el primer impacto del reglamento: contar con un instrumento que permita no solo esa igualdad formal, esa igualdad material, sino que permita que tenga como objetivo el logro de la igualdad real y efectiva.

Otro impacto que entendemos positivo, viéndolo en aspectos específicos, es la creación del Observatorio de Justicia y Género del PJ.

Otro aspecto positivo es que la ENJ, en sus programas de formación, ha integrado la perspectiva de género. Este es un elemento de suma importancia porque contribuirá a que los egresados de los programas de formación para aspirantes a jueces de paz estén formados en el proceso de construcción del tema de justicia de género, que ese operador de justicia se coloque las gafas de género.

HM: La Constitución de 2010 creó la figura del Consejo del Poder Judicial, los mecanismos de elección para integrarlo lo hacen parecer el órgano más democrático dentro del PJ, valorando que está compuesto por tres hombres y una mujer más el presidente de la SCJ, ¿Cómo lograr que un órgano en el que los integrantes son elegidos por sus pares contenga ese elemento de equidad de género del que hemos estado hablando?

MD:Fíjate que es una pregunta muy interesante porque nos pone en frente una situación real. El Consejo del Poder Judicial está conformado por cuatro hombres y una mujer, también lo que señalas, Harold, ¿quien elige a esos integrantes? Excepto el presidente de la Suprema Corte de Justicia, en el caso de los jueces de paz, de primera instancia y de corte de apelación, la elección la hacen sus pares.

Los elegimos nosotros mismos. Esto es muy importante, porque, ¿qué nos asegura que tengamos esa conciencia de lo que implica la perspectiva de género, que tengamos esa conciencia de lo que es la posición equilibrada? Por eso me atrevería a sugerir que en ese caso sería importante llevar una acción positiva. Las acciones positivas son mecanismos que se dan cuando un colectivo específico está en desventaja, entonces mediante esa acción se impulsa ese colectivo, se podría lograr una composición equilibrada.

HM: Entonces, estamos hablando de que en algún momento el PJ debe propiciar esa participación de los candidatos para integrar su órgano de gobierno de forma más o menos equilibrada entre los dos sexos.

MD:Como sucede con la Ley Electoral, en cuanto a la cuota femenina, pero diría que con más mecanismos protección porque en materia electoral, la cuota asegura la participación de la mujer, pero no la representación de la mujer. Yo diría que es un mecanismo que asegure la representación y participación de la mujer en la toma de decisiones del PJ.

HM: Si nos vamos al caso de los jueces de primera instancia, siendo las mujeres la mayoría, no hay una mujer representándolas en el Consejo del Poder Judicial. ¿Qué opinión le merece esta situación?

MD: Esto significa que las juezas de primera instancia no votaron por una jueza de primera instancia para que las representara. Definitivamente, hay que seguir trabajando en la sensibilización. Cuando me hacías la pregunta sobre qué situación hay en el PJ, yo te decía que la misma situación que se presenta en la sociedad dominicana, la no toma de conciencia de lo que es la perspectiva de género y el arraigo de los componentes explícitos e implícitos de las sociedades patriarcales.

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